Añade tus inmuebles para alquilar/vender GRATIS
Acceso propietarios


Friday, 16 September 2011

Pon un solar en tu vida

Antes los precios eran prohibitivos, pero ahora, los solares están a tiro de particular. El precio del suelo urbano ha bajado más de un 40% en las grandes ciudades españolas desde 2007. Los próximos meses serán los ideales para comprar un pedazo de suelo y construir a solas o en compañía o cooperativa o cualquier otra fórmula parecida que deje contentas a todas las partes.

Antonio Volpini, socio de Volpini Real Estate, lleva más de un año sin vender ninguna de las parcelas que comercializa en Madrid capital de la docena que oferta, “pequeñas y grandes”. Cree que el mercado no se mueve a la espera de nuevas bajadas, aunque también influye que haya “propietarios que aguardaban tiempos aún mejores y al final han aguantado demasiado para vender”. Pero aún hay movimiento en el sector. En el primer semestre del año se vendieron en España 45.339 solares urbanos, 3.401 de ellos en Madrid, y los expertos coinciden en que ha llegado la hora de los ‘minoristas’ se lancen a este segmento poco conocido.

Júntate con los amigos o familia y construye

Como sucedió a mediados de los años 90, la crisis anterior, “hay solares pequeños para hacer seis o diez viviendas, en los que es fácil que se junten familiares, amigos o colegas del trabajo y formen autopromociones”, explica Carlos Ferrer-Bonsoms, director de Residencial de Jones Lang LaSalle.

Antes de comprar hay que conocer qué normativa afecta al suelo, para saber, por ejemplo, si es residencial o no, los metros construíbles en superficie y bajo rasante, las alturas permitidas, el retranqueo … Y, sobre todo, saber si sale a cuenta comprar y construir. Para valorar la calidad de un solar hay que calcular la superficie a la venta por el número de metros cuadrados de las futuras viviendas que caben en ese espacio según la normativa y el precio de mercado de esas viviendas en la zona. “Aún así nunca se acertará”, afirma Volpini, que cree que la ubicación es clave y coincide con Ferrer Bonsoms, para quien “muchos solares urbanos no están aún en precio”, pues algunos de ellos permanecen en manos de grandes patrimonios o bancos que esperan mejores oportunidades futuras.

Las parcelas tienen dos tipos de fiscalidad: cuando la transacción se realiza entre dos empresas se aplica el IVA (más el 1% del impuesto de Actos Jurídicos Documentados), mientras que si la compra se realiza entre un particular y una empresa se grava con el impuesto de transmisiones patrimoniales -entre el 6% y el 10% en función de la región-. “Uno de los modos menos gravosos para adquirir un solar es firmar una opción de compra por un periodo de, por ejemplo, seis meses”, explica Ferrer-Bonsoms. Ese contrato, que fija el precio final de la parcela, permite tramitar la financiación y buscar a los compradores que falten.

“En ese tiempo –completa- se puede ir hablando con constructoras para ir viendo cuáles serán los costes de construcción; se habla también con el Ayuntamiento sobre las particularidades de la edificación que no vengan en la ficha urbanística, y se estudian los aspectos legales”.

Más información
El Mundo:
Los solares, a tiro de los particulares

Share