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Monday, 25 July 2011

Las empresas pagan menos a Hacienda por sus beneficios que los hogares

Las empresas consiguen eludir, legalmente eso sí, hasta dos tercios de la carga fiscal que les tocaría asumir. Hacienda sólo recibe el 9,9% de las ganancias que obtienen las sociedades, un porcentaje muy alejado del tipo oficial del impuesto (30% para grandes empresas y 25% para pymes). Las empresas, por tanto, pagan menos por sus beneficios que los hogares, que destinan el 11,5% de su renta.

Así lo apunta El País en un artículo en el que se señala que en el panorama internacional, España está asociada a un impuesto de sociedades que se sitúa en la banda alta de los europeos. Pero ese 9,9% real sobre el beneficio que acaban pagando las empresas -una vez aplicada la consolidación en caso de grupos, eliminadas las amortizaciones y ajustes y restadas todas las deducciones del tributo- se aproxima más al controvertido modelo irlandés, que impone un 12,5% por los beneficios, que al 26% promedio de la zona euro (aunque estos tipos son nominales y también pueden verse mermados por deducciones).

El tipo efectivo sobre beneficios ha caído casi 10 puntos desde 2005, en plena expansión económica. Además de la crisis, la reforma fiscal que en 2007 propició la primera rebaja del impuesto de sociedades en democracia, sumada a una batería de medidas de alivio fiscal posterior, explican ese brusco descenso, que dejan la recaudación del impuesto de sociedades en 16.198 millones de euros en 2010. Se trata del nivel más bajo de los últimos 10 años, según admite la Agencia Tributaria. Si se toma el tipo efectivo sobre la base imponible (la que se somete al impuesto), el resultado es el 16,4%, el más bajo de la serie, que arranca en 1995.

Maniobras legales en la oscuridad

Las maniobras legales que emplean las grandes empresas para dejar intacto el grueso de sus beneficios explican buena parte de este desplome. “El empeoramiento de la base del pago no refleja la marcha de los beneficios declarados a la Comisión Nacional del Mercado de Valores por las sociedades que cotizan en Bolsa”, constata la Agencia Tributaria. Más allá del último ejercicio liquidado, el de 2009, el documento recuerda que para 2010 se prevé una mejora del 2,5% en los beneficios y, sin embargo, las cantidades fraccionadas que ya han abonado las empresas “apuntan a un descenso del 15,5%, superior al que se registró en 2009″.

La propia Agencia señala como causa una norma que aprobó en plena crisis para calmar la asfixia empresarial. Se trata de la libertad de amortización de activos, en principio pensada hasta 2012, aunque finalmente regirá hasta 2015. Las empresas pueden aplicarse esa amortización de golpe (en lugar de ir descontando una cantidad pequeña en sucesivos ejercicios), de forma que un resultado contable positivo puede quedar muy disminuido o transformarse en pérdidas. Esa medida, originariamente pensada para empresas pequeñas o que mantuvieran el empleo, aunque ahora se ha extendido a todas, costó al erario público 400 millones de euros en 2010, más del doble de lo que Hacienda recauda por la subida del IRPF a las rentas altas.

Más información
El País:
Las empresas pagan en impuestos solo el 10% de sus beneficios

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