Sunday, 5 May 2013
Un pueblo en lucha
Se llama Ateca y es un pueblo aragonés en lucha. Sus 2.200 habitantes se han unido para salvar los puestos de trabajo de los 107 empleados de la fábrica de Huesitos, motor económico del pueblo. La fábrica acaba de anunciar que cierra la planta, despide al personal y se lleva la producción de Huesitos a Polonia.
“Pretenden dar un golpe a la historia y al ADN de esta villaâ€, resume indignado el alcalde, Fernando Duce.
En diciembre de 2010 la estadounidense Kraft Foods compró la planta y después la división propietaria pasó a llamarse Mondelez International. Un poco más de dos años más tarde llega el cierre. Antes no ha habido ni un ERE, ni bajadas de sueldo. Las razones no son económicas. Es por
En los últimos años, Ateca ha visto cerrar una fábrica textil y pequeñas empresas, pero nada ha generado tanto ruido como Huesitos. El Obispo de Tarazona ha dado una nota de solidaridad con los trabajadores. Porque nada estaba tan enraizado. Y porque en este caso no es una quiebra, sino que la producción de chocolatinas se va a Polonia y la de caramelos Respiral, a Valladolid.
Un portavoz de la empresa que prefiere no ser identificado justifica el cierre sin despidos previos ni bajada de sueldo. Argumenta que eso habrÃan sido “medidas coyunturales para un problema estructuralâ€: “La fábrica funciona al 29% de su capacidad y es muy difÃcilmente sostenible. Es inviable. Cada vez hacemos menos toneladas y en Polonia tenemos una planta que puede producir siete veces más que la de Atecaâ€. Alega que la producción cayó casi un 8% en 2012 y que prevé un 21% para este año.
El portavoz que califica el cierre como “irreversible†no ha estado en Ateca. La dirección de la planta ha sido apartada de la negociación aunque tampoco ha dado muestras de apoyo, según los trabajadores. Falta por negociar los detalles del cierre antes de 2014. Mondelez dice que ofrecerá buenas condiciones: “No va a ser un ERE inmediato con 20 dÃas por añoâ€.
Pero incluso si los trabajadores pactan, el golpe para el pueblo será durÃsimo. Quien no ha trabajado allà tiene familiares que lo hacen. En los bares es el tema de conversación. En las ventanas cuelgan camisetas reivindicativas. Los comercios tienen carteles contra el cierre. En la tienda de chucherÃas de Ana Bueno, los Huesitos son la chocolatina destacada en el estante. Cuentan que antiguamente el pueblo olÃa a chocolate cuando la fábrica estaba a pleno rendimiento. Y que en los años 40, la única luz en las casas era el excedente que regalaba la planta de sus generadores.
Pilar Urbano, dueña del bar Goya, eleva el razonamiento. “El otro dÃa, viendo el derrumbe de la fábrica de Bangladesh en la que se fabrica la ropa que se vende aquÃ, me planteaba que hay que comprar producto del paÃs. El Huesito es de aquÃ, hemos crecido con él y se lo llevan a Poloniaâ€, cuenta con algo de incredulidad.
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