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La vía más rápida para reclamar una deuda

La Ley de Jurisdicción Voluntaria ha puesto las cosas más fáciles para reclamar deudas a morosos. Ahora el trámite es tan fácil y rápido como pedir cita en el notario y exigir que te paguen. ¿Quieres saber cómo hacerlo? Sigue leyendo, porque aquí te lo explicamos todo.

Procedimiento notarial

Si te deben dinero y lo tienes documentado en una escritura pública o en una póliza intervenida antes notario puedes acudir directamente al notario para exigir su pago, NO tienes que ir a juicio.

Su regulación se encuentra recogida en los artículos 70 y 71 de la Ley del Notariado, e implica una tramitación extraordinariamente rápida y sencilla, según publica El País.

El acreedor ha de acudir a cualquier notario del domicilio del deudor, para reclamar a éste una deuda dineraria, líquida, vencida y exigible.

Dicha deuda ha de constar en algún documento que sea fiable, y no puede afectar a la relación entre un empresario o profesional y un consumidor o usuario, ni derivarse de cuotas impagadas de propiedad horizontal, ni ser deudas relativas a menores, incapaces o Administraciones Públicas.

De estas restricciones, la más importante es la primera, que limita esta fórmula a las reclamaciones de empresarios, profesionales o particulares, todos ellos entre sí, pero no permite a una empresa o profesional reclamar a un consumidor o usuario (por el control de las posibles cláusulas abusivas, que solo un juez puede realizar).

Para instar este procedimiento notarial de reclamación de deudas, basta con acudir al notario con el documento que refleja la deuda y cumpliendo los requisitos antedichos.

Una vez comprobado que todo es correcto, el notario procede a requerir al deudor a pagar en veinte días, o a acudir a la notaría para alegar su oposición a la reclamación.

Si en el plazo señalado el deudor no hace ni una cosa ni otra, el notario levanta un acta que sirve como título de ejecución extrajudicial. Es decir, que con el único coste derivado del requerimiento (porque aquí no hay que pagar tasa, ni hace falta abogado o procurador), se puede conseguir en veinte días bien el pago de la deuda, bien un título que permite acudir a la ejecución habiéndose ahorrado el acreedor el proceso judicial declarativo previo.

A favor de esta reclamación notarial no sólo se halla el previsible menor coste económico que implica respecto de su alternativa judicial (aunque la diferencia de dinero no variará tampoco en exceso); lo más interesante es la disminución de tiempo que efectivamente supone, pues las gestiones consistentes en la recepción de la solicitud por parte del reclamante, la localización efectiva del deudor, la entrega del requerimiento, y las consecuencias derivadas de la conducta activa o pasiva del reclamado, en los Juzgados comportan meses de tramitación, mientras que ante notario no van más allá del tiempo realmente previsto en la norma

Proceso judicial monitorio

Si la deuda se recoge en otro tipo de documento que no lleve aparejada ejecución, puede obtener ésta sin pasar por el declarativo instando un proceso judicial especial denominado monitorio, eso sí, siempre que el deudor no se oponga a la reclamación y consienta así tácitamente en lo reclamado.

Pasos para reclamar una deuda

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