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Acceso propietarios

Tu segunda oportunidad para emprender

La Ley de Segunda Oportunidad ofrece eso, una segunda oportunidad a muchos emprendedores. ¿Por qué? porque permite a emprendedores y particulares liberarse de sus deudas. Aunque tiene unos requisitos muy exigentes que ya han sido criticados por los autónomos. Aquí te lo explicamos todo.

Lorenzo Amor, presidente de ATA, una de las principales organizaciones de autónomos afirma que la norma “no responde a las necesidades de los autónomos ni va a evitar que negocios viables que se han visto abocados a la quiebra por la falta de liquidez y la imposibilidad de hacer frente a sus obligaciones fiscales y con la Seguridad Social vuelvan a crear empleo”.

mujer negocios

Quién puede beneficiarse de la liberación de las deudas

Según explica El País, la nueva norma amplía las posibles quitas de deuda a los particulares y autónomos —que hasta ahora tenían que responder de todas sus deudas de por vida— con deudas que no superen los cinco millones de euros.

A partir de ahora podrán negociar rebajas en las deudas con sus acreedores. Para ello deberán declarar un proceso concursal y se facilitan los acuerdos extrajudiciales de pagos. Para el resto de empresas y sociedades ya existe un proceso de concurso de acreedores.

Cómo es el proceso

El proceso se ha agilizado con la nueva norma pero sigue siendo complejo y laborioso. En líneas generales es así:

1.- Reducir el pasivo

Para conseguir una reducción del pasivo, el particular o el autónomo deben liquidar sus bienes y destinar el dinero conseguido a liquidar el pasivo.

2.- Conseguir un Acuerdo Extrajudicial

Se fomenta el acuerdo extrajudicial entre el deudor y los acreedores, que será tutelado por un mediador o notario.

3.- Ir al Concurso de acreedores si no se consigue el Acuerdo Extrajudicial

Si no se consigue un acuerdo extrajudicial se pasa a un concurso de acreedores. Si el concurso de acreedores concluye por insuficiencia de masa —cuando se carece de recursos para pagar las deudas surgidas con posterioridad a la declaración de concurso. Es decir, no se pueden afrontar los gastos de procedimiento— se podrán aplicar quitas.

Además, se exige haber actuado de buena fe. En este punto se exige que el deudor no haya sido condenado por delitos económicos o societarios en los últimos 10 años, ni declarado culpable en el concurso de acreedores.

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